jueves, 19 de noviembre de 2009

OTTO

Olivia se despertó sobresaltada. ¿Lo había soñado? Se tocó el cuello y no tenía nada. Aún era de noche. Miró el reloj y marcaba las tres de la madrugada. Se quedó acurrucada bajo su edredón, encogiendose un poco. "Qué real..." pensó.
Se levantó, y se puso unas braguitas. Cogió su bata azul celeste que tenía colgada detrás de la puerta, y se dirigió al salón. El tacto de la bata era muy suave, como tener un peluche encima, así que frío no tenía. La luz de la luna atravesaba el cristal de la puerta que daba al balcón.
Según había leído, los vampiros tenían la habilidad de hipnotizar a la gente. Y que si algún vampiro te mordía, no necesariamente te convertías en uno más. Podían servirse de tí para saciar su sed de sangre, pero solo si ellos querían te convertían en uno de ellos. Morías, y dejabas tu condición humana para ser vampiro. Volvió a tocar su cuello... "Debe pasar mucha sangre por aquí", pensó, y sonrió.
Cuando se disponía a volver a su habitación, algo la impulsó a salir fuera. Abrió la puerta, y se asomó al balcón. Este daba a un jardín, delante tenía otras casas. No hacía mucho frío. La luna estaba impresionante. El jardín parecía iluminado por una farola... Mientras miraba, no pudo evitar sobresaltarse y quedarse de piedra. Ahí abajo, estaba él. No podía ser, "Es imposible!" se dijo a sí misma Olivia. A esas horas, no podía ser casualidad. Recordó que las veces que había quedado con él, había sido ya de noche. "Normalmente quedas con la gente de noche", pensó ella.

- Olivia...- escuchó su voz susurrante. Era imposible! se dijo ella, "le escucho como si estuviera dentro de mi cabeza!"
- ¿Qué haces aquí...?- dijo ella dibujando una tenue sonrisa en su rostro, y ajustandose la bata a sí.
- No sé... no pude evitarlo... ¿pensabas en mí acaso?
- ¿Pensar en tí? .... bueno.... algo sí. - Olivia se puso un poco nerviosa. Al mirarle, tuvo un deseo irrefrenable de que la abrazara y le hiciera el amor allí mismo...pero a la vez, tuvo miedo. No parecía humano.

Al segundo de pensar esto, como si de un ave se tratara Otto llegó hasta su balcón. Ella retrocedió varios pasos hasta meterse dentro del salón, casi se cae al suelo del susto.

- Pero que rayos eres?!- le espetó ella una vez se dió cuenta que él, por alguna extraña razón no dió un paso adelante.
- ¿No te lo imaginas?- y río, como tantas veces había reído junto con ella.
- Desde luego no eres Superman.- Dijo ella, mientras se sentaba en el sillón, un par de metros alejado del balcón. - Tal vez un Batman... pero él, no vuela.

Otto volvió a reír. "Olivia... ¿me dejas entrar?".

12 comentarios:

Winnie0 dijo...

¡qué bueno, qué bueno! Quiero más....no sangre...jaja sino historia...Besos

Tesa dijo...

Ten cuidado Oli, que los crápulas estos te pillan sin bragas y no hay quien les pare si se ponen a mordisquear.

Lala dijo...

Hay que tener siempre braguitas y batas con estampado de ajos, jajaja, por si acaso! Hombre, no es lo mismo que llevar ositos o blonda, pero...jajaja!
Cómo mola tu relato, me ha gustado mucho ;)


Un besito


Lala

Olivia dijo...

LALA:claro, a los vampiros hay que recibirlos con las braguitas puestas, jajajaja.

Menda. dijo...

Ayayayayayayyayaya, Oli!!!!! Tú ni caso y quítatelo todo, mamacita!!!!!!!

Cómo mola, ajjajajaja!!!

Gilda dijo...

Que bueno, esto no me lo esperaba, estoy con menda, tu quitate todo y cuenta....

Calvarian dijo...

Macagontooooooó. Oli...Otto puede hacerte pupita...en todos los sentidos. Cuidado con tus orificios...los del cuello también jajaja
Bésix crack

jordi dijo...

La saga crepúsculo esta haciendo estragos jajaja.
encantado de volver a saludarte Oli..
Pero el parrafo " me puse las braguitas " nos ha dejado a todos eh, eh, eh jajaja.
saludos

Olivia dijo...

JORDI: Jajaja...la verdad es que ni me he visto las pelis ni los libros de Crepúsculo. En todo caso, sí que me he estado viendo capítulos de True Blood, mucho mas crudo supongo. Ays, si es que los vampiros es lo que tiene.

Y lo de las braguitas, hombreee! si te lees lo anterior...Olivia estaba desnuda, jejeje. Y le apetecía ponerse las bragas, jajaja.

anapedraza dijo...

¡Hola Olivia!

Hoy no te he cambiado el nombre, ¡perdón!

¡Como es la gente! se lo llevan al terreno guarrindongo.

Tu veras si dejas pasar a Otto, yo por si acaso le pediría: a) la última nómina, b) la Declaración de la Renta, c) un informe de penales (nunca se sabe), d) un informe médico (hay que prevenir), e) una serie de pruebas para ver si es "apañao" en casa, y f) 12.000 € por adelantado como fianza. Si las pasara, luego ya se vería.

En serio, ¡GENIAL TU RELATO!

Miguel

Leyre dijo...

jajajaja las braguitas.
Un besito Oli preciosa

Maruri dijo...

Pasamos de pececillos a vampirilos de deseos irrefrenables con algo de irrealidad que le da más morbo...
Y todo ello por un mordisquito..
Qle lo disfrutes :)